Santiago Picatoste • "Debaten sobre el estado del arte" • EN PALMA

El crítico de arte Biel Amer, el galerista Ferran Cano y los artistas Rafa Forteza y Santiago Picatoste analizan el estado del arte en Mallorca. 

Ferran Cano, que interviene de manera virtual y no paralela, participa sólo en algunas fases del debate. 

Santiago Picatoste: En provincias no se puede pedir peras al olmo. ¿Pero cuándo la gente va a empezar a cambiar esto? Porque aunque estemos en Mallorca, hay galerías y artistas que podrían ser importantes. ¿Estamos jugando en primera o en segunda?... 


Rafa Forteza: El problema no es Mallorca, sino que España no pinta nada en el mercado del arte, por mucho que nos quieran vender lo contrario. 
SP: Porque así lo hemos hecho. 
Ferran Cano: Y eso que aquí, dentro de lo malo, por nuestra situación socioeconómica y geográfica, somos un lugar al que viene más gente interesante del mundo del arte que a otros sitios de España. 
RF: Pero Mallorca, España, quieras que no somos un pueblo, unos acomplejados en el fondo. 
FC: El eje está perfectamente marcado: Nueva York, Londres, Berlín. Y todo lo que se salga de ahí no cuenta para nada. Desgraciadamente Warhol tuvo razón cuando dijo que “el arte es el mercado”. Y la tiene Julian Schnabel, cuando dice que “el mercado impone mucha basura”. Aún así, hay gente de una calidad impresionante. 
SP: Parece que aquí las galerías no están muy unidas que digamos. 
Biel Amer: Hay varias asociaciones de galeristas, ¿no? 
SP: Ahí está. Y yo no digo que compartan agenda de clientes, pero sí que tengan un enfoque de futuro, porque lo contrario perjudica a los artistas. Mira Chelsea en Nueva York, por ejemplo, hay una galería al lado de la otra y eso les da fuerza. 
BA: El otro día leí que había abierto la galería número trescientos ahí. Pero aquí, en Mallorca, yo creo que las galerías venden, siempre han vendido bien. El problema es el mercado, que está imponiendo demasiado una ley que no sé si es buena para los artistas. Desde luego, para los críticos de arte es nefasta. 
SP: Hay artistas que están muy apoyados por las críticas y a lo mejor esa crítica no es tan coherente. 
RF: Aquí en Mallorca, y en todo el mundo, hay artistas a los que tendrías que preguntarles a sus hígados cuántos martinis y cuántas fiestas les ha costado llegar al lugar que ocupan. 
BA: Hoy en Mallorca el arte está muy cogido por la mano de los galeristas, que son las que deciden quien expone y quien no. Ellos son los que cortan el bacalao. 
SP: ¿Qué os parece lo de Art Cologne en Palma? 
BA: Yo creo que puede ser interesante, sobre todo porque sitúa a Palma a nivel europeo. 
SP: Pero lo que hay que ver es la repercusión. 
RF: Todo evento es interesante para jugar, así hagas una feria de orquídeas. La pregunta es: ¿va a repercutir en el mercado del arte a nivel local? El nombre te lo dice: Art Cologne en Palma. No es Palma la que genera una feria, sino que alguien ha elegido una ubicación para hacerla. 
BA: Piensa que viene mucho coleccionista y que los alemanes trabajan muy bien estas cosas. De entrada yo creo que es un acto muy positivo. 
RF: Lo que yo dudo es a quién va a atraer esta feria, qué coleccionistas van a venir a Mallorca cuando no salen de Europa. Yo creo que esta feria es un acto público más que otra cosa. 
SP: ¿Pero creéis que hay buenos coleccionistas de arte contemporáneo en Mallorca? 
BA: Hay buenos coleccionistas. Lo que pasa es que tener una buena colección de arte contemporáneo es caro. 
RF: Es muy difícil… 
BA: Pero hay coleccionistas que tienen una idea muy clara de lo que quieren comprar. Una de las mejores colecciones de videoarte del mundo está en Mallorca, es de un mallorquín que vive en Cala Rajada. ¿Qué quiere decir esto? Que hay gente que yo no conozco, que tú no conoces, que tiene o va haciendo una colección interesante. El coleccionista es muy anónimo, salvo aquel al que le gusta presumir. 
FC: El coleccionista mallorquín es muy clásico, la mayoría compra sobre seguro, prefiere apostar por un artista mallorquín poco conocido que por alguien de fuera que haya expuesto en Chicago, Sevilla, Ámsterdam… 
RF: Lo primero que tiene que hacer un coleccionista es definirse. Y eso no se improvisa. El coleccionista bueno viene de casta, y aquí en Mallorca casta hay muy poca. Las grandes fortunas locales son sólo de hace cincuenta años. El tiempo que se han dedicado a hacer dinero no lo han dedicado a culturizarse y asesorarse. 
BA: El problema es también interno, de las instituciones, que no generan un movimiento artístico rápido y ágil. Es difícil venderle a un patronato o a una fundación un nombre que no conoce. Arriesgarse se arriesgan muy pocos, quizás sólo en Barcelona…Y luego está lo de la amistad, la falta de criterio. Aquí hay muy poco criterio. Hay instituciones que tienen veinte cuadros de un mismo artista y ninguno de otro artista de su misma generación. 
SP: Faltan canales, medios para saber más, para dar a conocer el arte emergente, qué esta pasando de nuevo en España, tratar de culturizar a las generaciones que vienen. 
BA: Fíjate incluso cómo sufren las páginas de cultura en los periódicos, a nivel local y nacional, cada vez tienen menos espacio. Van dejando la cultura a un lado. Y eso es malo para todos